Mostrando entradas con la etiqueta Poesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poesía. Mostrar todas las entradas

Aire

Una bella composición de Me Darás Mil Hijos
perteneciente a su último trabajo "Aire"editado en 2008.

... y a disfrutar y a beber de aquel vino
que en su arrogancia avanza torrentoso
colmando de miel la profunda herida y
dibujando en el aire su sonrisa.



AIRE

Aire tu nombre
aire tus manos
aire tu adiós
aire que ya no vuelve
que se hace viento

tiemblan mis piernas
tiembla la casa
tiembla mi corazón
quiebra el silencio de algo que pasa

luna tu cara
luna la esfera
esa que se quebró
esa que esa que nos distancia

tiemblan mis piernas
tiembla la casa
tiembla mi corazón
quiebra el silencio de algo que pasa

y asi las horas caen como hojas secas
sangra el reloj
sangra
sangra mi corazón

porque el tiempo sin vos es como el desierto
por que el tiempo sin vos es el tiempo muerto

luna tu cara
luna la esfera
esa que se quebró
esa que esa que nos distancia

aire en mis manos
viento y arena
tiemblo como esas hojas
soy alma en pena

y asi las hojas caen como esas horas
sangra el reloj
sangra
sangra mi corazón

porque el tiempo sin vos es como el desierto
porque el tiempo sin vos es el tiempo muerto
porque el tiempo sin vos es como el desierto
porque el tiempo sin vos es el tiempo muerto...





~*~

Nuestro Tesoro El Vino


Poema número 51 de los escritos en el Rubaiyat en el siglo XI por

Ghiyath al-Din Abu l-Fath Omar ibn Ibrahim Al-Nishaburi al-Jayyam

u Omar Jayyam.


¿Nuestro tesoro? El vino.

¿Nuestro palacio? La taberna.

¿Nuestros fieles amigos?

La sed y la embriaguez.



Ignoramos la inquietud

porque sabemos que nuestras almas,

lo mismo que

nuestras copas y trajes mancillados,

no tienen que temer

ni el polvo ni el agua ni el fuego.


~*~

Piu Avanti!

... el segundo de los Siete Sonetos Medicinales
compuestos por poeta sanjuanino Pedro Bonifacio Palacios
alias "Almafuerte" en el año 1907...



No te des por vencido, ni aun vencido,

no te sientas esclavo, ni aun esclavo;

trémulo de pavor, piénsate bravo,

y arremete feroz, ya mal herido.


Ten el tesón del clavo enmohecido

que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo;

no la cobarde estupidez del pavo

que amaina su plumaje al primer ruido.



Procede como Dios que nunca llora;

o como Lucifer, que nunca reza;

o como el robledal, cuya grandeza

necesita del agua y no la implora...




¡Que muerda y vocifere vengadora,

ya rodando en el polvo, tu cabeza!



~*~

Oda Al Vino


poema que forma parte de las Odas Elementales escritas en 1954


VINO color de día,
vino color de noche,
vino con pies de púrpura
o sangre de topacio,
vino,
estrellado hijo
de la tierra,
vino, liso
como una espada de oro,
suave
como un desordenado terciopelo,
vino encaracolado
y suspendido,
amoroso,
marino,
nunca has cabido en una copa,
en un canto, en un hombre,
coral, gregario eres,
y cuando menos, mutuo.


A veces
te nutres de recuerdos
mortales,
en tu ola
vamos de tumba en tumba,
picapedrero de sepulcro helado,
y lloramos
lágrimas transitorias,
pero
tu hermoso
traje de primavera
es diferente,
el corazón sube a las ramas,
el viento mueve el día,
nada queda
dentro de tu alma inmóvil.



El vino
mueve la primavera,
crece como una planta la alegría,
caen muros,
peñascos,
se cierran los abismos,
nace el canto.



Oh tú, jarra de vino, en el desierto
con la sabrosa que amo,
dijo el viejo poeta.
Que el cántaro de vino
al beso del amor sume su beso.



Amor mio, de pronto
tu cadera
es la curva colmada
de la copa,
tu pecho es el racimo,
la luz del alcohol tu cabellera,
las uvas tus pezones,
tu ombligo sello puro
estampado en tu vientre de vasija,
y tu amor la cascada
de vino inextinguible,
la claridad que cae en mis sentidos,
el esplendor terrestre de la vida.



Pero no sólo amor,
beso quemante
o corazón quemado
eres, vino de vida,
sino
amistad de los seres, transparencia,
coro de disciplina,
abundancia de flores.



Amo sobre una mesa,
cuando se habla,
la luz de una botella
de inteligente vino.



Que lo beban,
que recuerden en cada
gota de oro
o copa de topacio
o cuchara de púrpura
que trabajó el otoño
hasta llenar de vino las vasijas
y aprenda el hombre oscuro,
en el ceremonial de su negocio,
a recordar la tierra y sus deberes,
a propagar el cántico del fruto.




~*~

Soneto del vino


¿En qué reino, en qué siglo, bajo qué silenciosa
conjunción de los astros, en qué secreto día
que el mármol no ha salvado, surgió la valerosa
y singular idea de inventar la alegría?


Con otoños de oro la inventaron. El vino
fluye rojo a lo largo de las generaciones
como el río del tiempo y en el arduo camino
nos prodiga su música, su fuego y sus leones.

En la noche de júbilo o en la jornada adversa
exalta la alegría o mitiga el espanto
y el ditirambo nuevo que este día le canto

otrora lo cantaron el árabe y el persa.
Vino, enséñame el arte de ver mi propia historia
como si ésta ya fuera ceniza en la memoria.

publicado en el libro "El otro, el mismo" de Jorge Luis Borges en el año 1964.

~*~